Aznar se mordió la lengua la tarde que dijo que «en política se está para ganar». Pepe Blanco acababa de acusarle de haber privatizado el Repsol acechado por Lukoil y, se mordió la lengua, insisto, para que fuera Rajoy quien explicara que fue Felipe González el que colocó en el mercado el 90% de la compañía y el Partido Popular sólo sacó el 10% restante. Pero Rajoy dejó pasar el embuste. Una vez más. ¿Por qué el PP deja crecer mentiras que dañan brutalmente su credibilidad? ¿Por qué el PP no pregunta al gobierno si quiere nacionalizar Repsol, como Kirchner ha hecho con Aerolíneas Argentinas? Los populares, lejos de preguntar, siguen en la higuera, sin morder tajada a pesar de la imagen de desconcierto que el gobierno está dando con la crisis. Es el mundo al revés: la oposición no juega al ataque, y en cambio sí lo hace el gobierno. ¡Que esta pieza se la hubieran dejado al propio Aznar! ¡Y no digamos si la hubieran cazado los socialistas!.