¿Volverán a quemarlo?
Velo sí, crucifijos, no. ¿Se puede entender esto en un estado como el español, aconfesional sí, pero construido, como toda la Europa Occidental, a golpe de cristianismo? A veces parece que lo moderno y fetén es respetar lo ajeno y patear lo propio. España construye mezquitas, acepta chadores y defiende el Ramadán, aunque buena parte de los seguidores de Alá rechacen libertades, discriminen a la mujer o propugnen matar «infieles» en pleno siglo XXI...







Los comentarios están cerrados