Con nocturnidad
el 8 abr - sin comentarios
Y ahora llega este presidente, que se supone estaba tranquilo, triunfando con Obama, y deja que se filtren las noticias del cambio de ministros. A mí lo que me llega al alma es lo de Chaves y Maleni. Chaves era nuestro segundo Franco, eterno en Andalucía, toda una familia bien colocada al socaire del poder. Comprendo que su bajada electoral -alguna vez tenía que pasar, Manolo- obligase a moverlo de Sevilla, pero ¿qué hemos hecho los españoles para merecernos este ministro? Andalucía está de PER hasta arriba, de parados ni te cuento. ¿Alguien piensa que vamos a votar más al Gobierno en las Europeas gracias a Chaves? En cuanto a lo de Magdalena, lo ha argumentado todo el maestro Ussía: un ministro no sirve gran cosa a casi nadie, pero ¿por qué nos quitan a los a la única que nos hacía servicio? Cuando hay que colocar a una joven que promete, se le inventa un ministerio como el de Igualdad y, hala, a correr millas. Cuando hay que aupar la carrera de otra, se la pone en Defensa. Y cuando se quiere que no haga nada, se la pone en Educación. Si las carteras dan igual y las personas, poco más o menos, ¿qué falta hacía quitar a Maleni, tan graciosa? La única ministra que da chascarrillos semanales, la única que viaja a Siberia para hacer Formación Profesional, la única que nos hace pensar en la lengua española cada vez que habla. No es justo. Intentaremos hacer cuanto podamos con Pepín Blanco, que suena de ministro y parece un monaguillo, pero no es lo mismo. He sacado el banco a la terraza y no consigo inspirarme.















Escribe un comentario