Decía Thomas Jefferson que cuando los gobiernos temen a los pueblos la libertad estaba garantizada, pero que cuando eran las gentes las que temían a los gobiernos la tiranía había encontrado su victoria. Yo le temo a mi Gobierno, le temo a mis gobernantes, les temo a los funcionarios, les temo a los antidisturbios, temo las leyes antiterroristas y temo a la SGAE. Les temo a todos ellos porque coartan, imponen lo irracional de sus voluntades aun a contraley, manipulan la información según sus intereses, conspiran para beneficio de alguno o algunos, abusan del poder que teóricamente les hemos otorgado, se entrometen en nuestras vidas privadas y, sobre todo, asustan y amenazan continuamente.