Otra Ministra que nunca parió
el 13 may - 3 comentarios
Eliminar a los médicos como dispensadores de un medicamento que está contraindicado cuando hay riesgo de trombosis y flebitis -por empezar a hablar- es una falta de responsabilidad. Tomar hormonas para evitar un hipotético embarazo será posible todos los días de la semana, sin médico y por veinte euros. En el país donde un menor tiene prohibido comprar cerveza o tabaco, cualquier adolescente histérica podrá automedicarse. Naturalmente, la sustitución del preservativo por la píldora de marras propiciará la expansión del sida y las enfermedades de transmisión sexual. Es una forma de educar en que es posible la promiscuidad sin consecuencias. La ministra miente cuando dice que esta píldora no es abortiva, porque no hay discusión entre los científicos sobre que el principio activo impide la ovulación o la fecundación en algunos casos -como anticonceptivo- pero que, cuando ya se ha producido la fecundación del óvulo, evita su anidación en el útero y funciona como abortivo. Sin embargo, el tema no es ni siquiera moral. La burrada estriba en la decisión de arrumbar a la ciencia y orillar a los médicos para obtener réditos electorales. Se trata de un dislate sanitario para tener contenta a la vasca y supongo que para evitar «overbooking» en los hospitales, ahora que va a salir la ley del aborto. Allá cada cual con su conciencia, pero si alguna menor repite la ingesta de píldoras del día de después y padece hemorragias, o si alguna mujer sufre una trombosis por medicarse sin ayuda profesional, supongo que se podrá demandar al Ministerio de Sanidad. O a su Ministra. Por tener no sé que cosas en la cabeza...

















Hola, buenas tardes. Dandome una vueltecita por la Cocte.. me he colado en tu casa y, francamente, me ha encantado comprobar que para ser mudo... ¡¡ Hablas alto y muy claro!!
Dificilmente puede decirse tanto con tan pocas palabras; Te felicito.
Yo que soy menos educado, y mucho menos culto que tu, ya he confesado - y reiterado - mi convencimiento de que esta gente pasará a la historia como "LOS DESTRUCTORES".
Es verdad que los demás no son para ponerlos en un Marco.... pero éstos son maestros en el arte de corromper, y destruir, la esencia de todo lo que tocan.
Razón tenía el "Profeta" Alfonsito cuando dijo "Vamos a dejar España que no la conocerá ni la madre que la parió"
Un saludo
Gracias por tus amables palabras y bienvenido.
Aprende Obama. La ministra de sanidad, Trinidad Jiménez, está que no cabe en sí de gozo, convencida de que lo mejor para las niñas españolas es que puedan darse un chute de hormonas en forma de pastilla cada lunes ante la duda de si, entre las brumas etílicas del sábado sabadete, el Yoshua se puso o no el «impermeable» «Grageas la Trini y olvídate de la gomita», podría ser el eslogan para promocionar el uso de un medicamento entre las adolescentes españolas sin el menor control. Si una niña de catorce años tiene una infección de garganta, el farmacéutico no le dispensa el antibiótico a no ser que acuda con la receta preceptiva. Ahora bien, si quiere provocarse una tormenta hormonal para evitar un bombo, lo podrá hacer sin el menor inconveniente. Y los padres a callar, no sea que la hija les denuncie por menoscabar su derecho a la salud reproductiva. Al cabo de los años de consumo continuado de estas grageas es probable que surjan algunos contratiempos en la salud de estas chiquillas, pero échele usted entonces un galgo a Zapatero. Y el ministro de trabajo, mientras tanto, pidiendo un aumento de la natalidad para poder pagar las pensiones. ¿Es o no es para darles unos gorrazos?