Guardaculos
Uno de los cometidos principales de los políticos de hoy suele ser el mandar, el prohibir y el sancionar al que no se doblega. Piensen lo anterior y verán como tengo razón. No me hagan poner ejemplos ni explicarlo más porque creo que es perder el tiempo. Es asunto evidente. El control de los demás lleva aparejado el hecho de la protección propia, pero siempre a cargo de los súbditos de los que he hablado. Leo estos días que el nuevo gobierno vasco necesita no sé si mil o más policías para labores de guardaespaldas. Súbditos haciendo trabajo no productivo. Soy de los que piensan que la seguridad de los políticos en territorio nacional debería ser asunto suyo, de cada político. Creo que los cargos públicos tendrían que tener un buen sueldo y con ese sueldo deberían gestionarse su seguridad, si es que la quieren. Nada de papá-Estado protector. Pienso que la policía tendría que cobrar un magnífico sueldo y que tener asignaciones importantes por la detención de ladrones y sobre todo por la detención de asesinos y de terroristas. Pienso que la policía tenía que ser un cuerpo selecto y único. No mil cuerpos de policías. Y no miles y miles de gentes en nómina para pernoctar en los cuarteles... Estoy convencido que si los políticos tuvieran que pagarse su propia custodia no habría tantos políticos arribistas y chupando la sangre al pueblo. Y estoy convencido de que si la policía fuese un cuerpo bien pagado y con estímulos por hacer su trabajo, irían desapareciendo los robos espectaculares, los terroristas y otra gente de su calaña y paralelamente los políticos, casi sin escoltas, estarían más protegidos y más seguros.







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