El 2% más rentable de la historia
el 19 jun - 1 comentario
Se les llena la boca de derechos, sin reciprocidad de deberes. Año tras año las administraciones públicas han llenado los bolsillos de esos sindicatos que se dicen obreros, de igual forma que les han posibilitado un desorbitado patrimonio, lleno de sospechas y dudas. Pero, a pesar de eso, siguen pidiendo patrimonio. Hoy los sindicatos son un hervidero de envidias, malestar y abusos que dañan al mundo laboral. Demasiados vagos por metro cuadrado, sobre todo en comunidades como Madrid. Otra bola interminable son los liberados. Se cuentan por millares. No hace mucho leía en un diario que superaban los doscientos mil entre los dos sindicatos "obreros". Los tienen repartidos por todas partes e instituciones, tanto en el ámbito público como en el privado. Lo mangonean todo. Lo inspeccionan todo. Lo trafulcan todo y todo lo manosean; se han convertido en los asquerosos del sistema. Pero lo más penoso es que son las empresas quienes corren con los sueldos de sus sindicalistas liberados, lo cual se convierte en una injusticia tremenda. Entre empresas y presupuestos generales soportan todos los sueldos de los sindicalistas, por lo que nos preguntamos ¿qué aportan los sindicatos a la sociedad, además de disgustos, huelgas cuando la ciudadanía pretende disfrutar de sus vacaciones y política barata contra las comunidades autónomas más prósperas? ¿Qué producen los sindicatos, además de discrepancia permanente y obstruccionismo empresarial? ¿Alguien cree que producen algo realmente? Actualmente la afiliación no supera el 2% de la totalidad de trabajadores, lo que ya dice mucho a favor de su inutilidad.















Se impuso este sistema para domar a los sindicatos y miran como lo han logrado. ¿Hacen huelga general?.