La banda terrorista acaba de poner su firma de sangre y muerte al pie de las elecciones vascas. No sé cómo habrán reaccionado las conciencias de los magistrados del Tribunal Constitucional que, cobardes y pusilánimes, justificaron contra la misma evidencia la legalización de un partido político que era, que es solamente una máscara de ETA. A estos cobardes asesinos no se les debe combatir con el crimen de Estado, como hizo el PSOE en el turbio asunto del Gal; ni tampoco con la negociación política humillante como ha hecho el PSOE de Zapatero. A ETA hay que destruirla desde el Estado de Derecho. Con sangre y muerte en las calles del País Vasco, la banda terrorista ETA ha dado las gracias al Tribunal Constitucional, que legalizó a su brazo político contra toda evidencia y con cobardía.

Eduardo Puelles García, Inspector de la Policía Nacional experto en seguimiento antiterrorista

ETA hace estallar el coche de Eduardo Puelles, que murió calcinado entre gritos de socorro