Aunque la mona se vista de seda...
el 24 jun - 1 comentario
Hay profesiones que caen bien a la gente y otras que caen fatal. Me caen bien los misioneros, tipo Vicente Ferrer, que entregaron su vida a ayudar a los más pobres entre los pobres. Caen bien los que te dan los buenos días con una sonrisa o ese niño que te da las gracias porque le has bajado el balón del ramaje de ese árbol. Cae bien el médico que te atiende como un amigo y te anima o te dice una mentira piadosa para elevarte esa moral resquebrajada. Caen bien esa pareja de ancianos que ya han celebrado sus bodas de oro y se siguen queriendo. Y caen fatal los políticos, ya sean de derechas o de izquierdas. No te fías de nadie. Me refiero a la alta política, política regional o política local. Todos quieren hacerse ricos igual que su antecesor. Para ser médico hay que estudiar medicina, o arquitectura para ser arquitecto. Para ser político es suficiente hablar bien y, sobre todo, mentir con soltura. O insultar al contrario con una pizca de gracia. No es obligatorio haber estudiado Ciencias Políticas. Los hay abogados (casi todos) ingenieros, filósofos, periodistas, terratenientes o sindicalistas. Es igual. Eso me recuerda aquella historia de un hombre que después de estacionar su coche frente al Congreso de los Diputados escucha un griterío que sale desde el hemiciclo. - "¡Ladrón....mentiroso... sinvergüenza... corrupto... vendido...falsificador...vago de mierda...bandido... chorizo... indecente... calzonazos...trepa...indigno... gusano...inútil...parásito social...! El hombre, muy asustado y sorprendido, pregunta al guardia de la entrada. - Perdone señor...¿qué pasa dentro? ¿se están peleando? - ¿Eso? Nada, lo de todos los días al iniciarse la sesión. Están pasando lista.















Tenemos un caso al lado con la expropiación de rumasa. Me parece increible, que una empresa con fama de buena pagadora, tuviese un agujero tan gordo. Esa expropiación que fue el mayor escandalo económico de la historia de España. Bueno quizas lo superen los chanchullos de la guerra civil. Fue posoble por la popularidad de Felipe González. UN politico, que se cree sus mentiras es muy peligroso.