Si hay un animal en el ecosistema mundial con el morro más generoso, ése es el ornitorrinco. Más que el oso hormiguero, el ornitorrinco se arrastra por el suelo en busca de brotes verdes y pone su gran espátula a disposición de lo que se menea, pues no suele hacerle ascos a nada. Sin duda, el equivalente humano al ornitorrinco es Rodríguez Zapatero y sus ministros chachis. Como ha sido norma en su carrera política, Zapatero sigue poniendo en práctica el viejo aforismo del funcionario: al amigo lo que quiera, al enemigo ni agua y al indiferente, la ley vigente. Así que como el ornitorrinco, ha sacado un espectacular decreto ley para hacer multimillonario a su amigo Roures y ponerle la TDT de pago. De paso le mete un meco a Sogecable, que creo que se suben por las paredes y los buenos amigos de la Sexta ya tienen el fútbol de pago sin necesidad de compartir nada con los viejos aliados. A estas horas tiene que correr la sangre por los pasillos de la vieja casa del extinto Jesús de Polanco. Nuestro ornitorrinco favorito, el tío con más morro que nos ha gobernado desde que Fernando VII usaba paletón, ha vuelto a actuar como en él es habitual. Estoy deseando escuchar al respecto algún editorial del viejo Gabilondo en La Cuatro. ¿Qué será lo próximo?. Miedo me da.