España está arruinada, señor presidente. Y el responsable de la ruina es usted. España no va a poder cumplir con el pacto de estabilidad de la Unión Europea, y de ese incumplimiento, el responsable será usted. Una sociedad ahogada, maltratada y devorada por los impuestos no puede reaccionar con un aumento del 5% de los mismos. España es nuestra nación, nuestra Patria y por ella, todo. Pero el Estado se ha convertido en un cabrón con pintas que sólo busca esquilmar los bolsillos y los ahorros de los españoles para que el pésimo Gobierno que padecemos pueda hacer frente a sus caprichos, sus improvisaciones, su incompetencia, su necedad y sus demagogias. Mi respeto personal no coincide con el institucional. Se tiene que ir.  Está agotado. No le cabe una mala idea más en la cabeza. Ha vaciado la caja que se encontró llena. La presión fiscal ya es lo suficientemente angustiosa. Pacte, no sea soberbio. A este paso, el «Titanic», comparado con España, va a resultar que era un avión.