Lo ético sin ética
Clasificar administrativamente la llamada píldora del día después ha dado origen a otra de esas piruetas verbales que tanto gustan a los ministros. El caso es que Sanidad no encontraba una categoría farmacéutica para la polémica píldora que no le diese quebraderos de cabeza jurídicos. Y todo por el empecinamiento de dispensarla sin receta médica. En ese apartado están todos los medicamentos que pueden ser publicitados en los medios de comunicación, aunque anunciar un fármaco que tiene riesgos para la salud no parece de recibo. Pero tampoco es un medicamento de prescripción puesto que se puede comprar sin receta. Entonces, ¿qué es? ¡Eureka!: un «medicamento ético». Curioso nombre para una píldora que provoca tantos reparos éticos y que tiene a las adolescentes entre las consumidoras. Se equivoca Trinidad Jiménez al ocultar con un malabarismo verbal una apuesta partidista.







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