Sólo sabe esconderse
el 24 oct - 1 comentario
A las mujeres tontas, listas, trabajadoras, amas de casa, sumisas, independientes, progresistas, conservadoras, feministas y no feministas, tenemos que sumar ahora las mujeres escudo, descubrimiento de Zapatero para impedir que la oposición haga su trabajo. He aquí el verdadero sentido del gobierno paritario. Rajoy, que ya vislumbró la jugada hace más de un año, contraatacó rodeándose de mujeres, y por eso, perro viejo, en el debate de Presupuestos desoyó a Cospedal y devolvió a los corrales a Salgado, sin propinarle la muerte en el ruedo del Congreso. Herida, por no saber defender sus cuentas, pero indultada. ¿Es éste el sentido por el que ZP nombró a una mujer Ministra de Economía? ¿Acaso para acusar de machista al crítico líder de la oposición? ¿Es este el sentido por el que ZP ha nombrado mujeres en las vicepresidencias, Defensa, Medio Ambiente, Vivienda, Ciencia, Sanidad, Cultura e Igualdad? Como la crisis no escampe, y el PSOE siga cayendo en las encuestas, me temo que Zapatero tendrá la tentación de superar el gobierno paritario y hacer uno abrumadoramente femenino. ¡Menudo chollo! El problema es que el pretexto del machismo, a estas alturas, ya no cuela. El 93 % de los internautas que votaron al día siguiente del debate, en la Web de Antena 3, concluyeron que el cara a cara, sencillamente, lo había ganado Rajoy. Desde el primer asalto, no a los puntos. La derrota de Salgado no era una cuestión de envoltorio, sino de fondo, de solvencia. Triste argucia, pues, la de erigirse en víctima ante la derrota dialéctica. ¿Se imaginan a Angela Merkel acusando a la oposición de machista cada vez que encaja un revés? Indira Gandhi, una gran feminista que arrollaba precisamente en el Parlamento, se dirigió a las mujeres con esta lúcida reflexión: «El mundo te exige resultados, no le muestres al mundo tus dolores de parto... muéstrales el niño». En política, Señoras mías, hay que salir de casa lloradas.















En política y en la vida laboral, amigo Mudo. Sin embargo a mí me gustaría tener tan claro como pareces tenerlo tú que el escudo y la llamada paridad sean el verdadero motivo por el cuál Rodríguez se ha rodeado de pajines, salgados y compañía.
Hombres de una valía inmensamente mayor que este zetaparo cayeron en el pecado del endiosamiento. Valgan los ejemplos de González y Aznar. ¿Quien nos dice que este indivíduo no ha caido en la misma trampa?
Rodeado como está de aduladores y sicarios, con el agravante de tener frente a él una Oposición infinítamente mas pacata e inútil que la que tuvieron los mencionados, no es de extrañar que el desprecio de este caballero por la opinión y la intelijencia de los demás sea casi absoluta.
De manera que, en mi opinión, la realidad que se esconde tras las Pajines, Salgados y compañía es que Rodríguez no soporta cerca de él a nadie que demuestra un mínimo de personalidad e intelijencia igual o superior a la súya.