Según los especialistas en las encuestas, la mayoría de los españoles están cabreados por culpa de ZP. Eso es mentira y lo puedo demostrar. Por culpa de ZP están hasta el moño los del PP y los sastres valencianos, pero para  el resto de España todo es  un problema de ambiciones. Los futboleros porque no se cumple la ambición de que su equipo lo gane todo (excepto los del Barcelona que su ambición es que a Florentino le de un yu-yu) y el resto de esta España culta está en Ambiciones. Allí donde viven los Janeiro. Todas las televisiones nos tienen en vilo con la Belén, el Jesulin, la Campanario, el juicio a su madre, la novia que le salió al padre de Jesulin, su tia que larga más que Valdano,  una tal Patiño que, a gritos, nos da la exclusiva de que Jesulín y la de Castellón se pueden divorciar (aquí media España entra en trance) y mientras una tal Karmele nos baila una sardana celebrando el acontecimiento. Somos ambiciosos buscando esos programas que nos llenan de gozo y pedimos que se mantengan mucho tiempo. Gracias  a Dios y a los Jesulines, somos felices. Como decía el cachas... "España va bien".