La España que nos ha tocado vivir es una sociedad enferma. Una sociedad con un presidente que cogió el timón con pleno empleo y con las cuentas saneadas y que nos ha metido en el 11,2 de déficit acercándonos al 20 por ciento de paro. Una sociedad que casi en su mitad, sigue respaldando a tamaño incompetente. Una sociedad con graves problemas de identidad. Con parlamentos autonómicos que contratan intérpretes de castellano cuando vienen delegaciones de Sudamérica. Una sociedad en la que instituciones regionales que tienen la mayor tasa de desempleo juvenil del país, gastan la pasta en campañas que favorezcan las masturbación en adolescentes. Una sociedad donde el partido en el gobierno azuza y persigue a la oposición y ésta humilla la cerviz. Una sociedad en la que en algunas comunidades no se puede estudiar en castellano, idioma oficial de la misma. Una sociedad a la que le secuestran pesqueros, porque nos están silenciando que tenemos tres retenidos en Guinea Bissau y que van a ser rescatados pagando 100.000 euros por parte de cada armador. Una sociedad light, amariconada, que no sabe defenderse. Que no entiende que las Fuerzas de Seguridad del Estado no están para agredir, pero sí para actuar con contundencia cuando sus ciudadanos están en peligro o son atacados. Siento vergüenza de ser español cuando veo que ya pagamos una vez por el rescate de un pesquero y que ahora nos vamos a bajar de nuevo  los pantalones repatriando a dos terroristas y pagando un rescate millonario. Los GEO solucionaban esto en treinta segundos. Una sociedad que no se defiende es una sociedad enferma y condenada a la extinción.