La comparecencia ante el juez de los tripulantes del «Alakrana» está sacando a flote una auténtica historia de terror, la angustiosa versión nunca sospechada de quienes no sólo se enfrentaron a un secuestro por dinero, sino a la muerte misma disfrazada de adolescentes armados hasta los dientes y drogados hasta las cachas. Ellos contemplaron el horror, esa mezcla de miedo, asco e indignación, a bordo de otro buque, el «Ariana», griego de propiedad, en el que una mujer que ha dado a luz recientemente y una niña de 11 años son violadas y vejadas por los piratas. Llevan así seis meses y no parece que nadie, ni la «operación Atalanta» ni Grecia ni los países de donde son originarios los tripulantes, haya movido un dedo para poner fin al suplicio. ¿De qué sirve tener fragatas, aviones y helicópteros en la zona si no se emplean para algo tan perentorio como liberar a una niña y una madre del infierno? Hay que agradecer a los pescadores del «Alakrana» el coraje de meterse los dedos hasta las entrañas, remover el dolor allí acumulado y llevarlo a la superficie; en él se refleja la grandeza de unos y las miserias de otros. También merecen gratitud por la defensa que han hecho de la Armada, de la impecable conducta de los infantes de marina que compartieron con ellos el estupor, el temor y, sobre todo, la impotencia que sobreviene cuando a un soldado se le prohíbe actuar como soldado. A éstos les queda, al menos, la recompensa de unos paisanos que estuvieron junto a ellos en primera línea, ya que ni Defensa ni la cúpula militar se han dado por aludidos; incluso se comenta que algún militar ha sido sancionado por disparar contra los piratas. Está claro que no sobreactuaban las familias cuando amaneció el día 35 y llamaron a rebato a los medios de comunicación frente a la descoordinación del Gobierno. No hubo un gramo de exageración en la denuncia desgarrada de las esposas: «No os fiéis del Gobierno, os está engañando». Estaba haciendo algo peor: arrodillarse ante el horror. El del «Alakrana» y el del «Ariana», donde una niña de 11 años será violada esta noche.