Veo a De Juana Chaos, muy bien alimentado por cierto, posando feliz; leo que el Rafita, vuelve a dormir en su colchón tras haber sido detenido por enésima vez; escucho a los Latin King quejarse de la hostilidad de un país cuya justicia los ha dejado libres para que sigan campando a sus anchas por Ciudad Lineal, y me pregunto si lo de la crisis económica lo es todo o hay otras cuestiones tanto o más peliagudas que se nos están yendo de las manos. La Justicia, por ejemplo, será todo lo ajustada a las leyes que se quiera, pero, menos confianza, da cualquier cosa. Es muy posible que entre letrados, se considere que estos tres casos están perfectamente justificados, pero al resto de los mortales nos tranquiliza muy poco saber que los mecanismos que nos hemos dado para protegernos sirven para que algunos asesinos y pandilleros no se queden en el paro. La necesidad de reformar la Ley del Menor es ya una necesidad evidente, pero tampoco estaría de sobra darle un repasito a algún otro punto del código penal, más que nada para que podamos desayunar con el periódico o la radio delante sin vomitar las tostadas.