Se desinfla el globo. Se desinfla la ilusión creada. Es más, empieza a dar la sensación que el Gobierno no sabe qué hacer para salir de la crisis. Y eso es malo para todos. En este Gobierno lo único que parece que hay es ministros diciendo una cosa y la contraria, casi luchando contra su compañero de Consejo para ver quién es más ocurrente, haciendo entrevistas raras, mostrando unos silencios incomprensibles, dando unas filtraciones extrañas y cometiendo errores de bulto. De principiantes, vaya. Eso sin contar con los cargos que se han nombrado en algunos ministerios sin ningún tipo de criterio y premiando a gente que está en contra, incluso, de las propias ideas del PP y que han aparecido excesivamente en los medios sin que nadie haya parado la sangría de credibilidad. La política del Siglo XXI, señor Rajoy, está basada en la comunicación. Sin ella, el caos.  Y eso es lo que empieza a suceder en España con tantas matizaciones, rectificaciones y aclaraciones.